ALGUNAS DE NUESTRAS PROPUESTAS PARA EL ACCESO A LA VIVIENDA
Llevaremos adelante un nuevo modelo de gestión de las políticas sociales que optimice las acciones, en el marco de un enfoque integral, para la búsqueda de soluciones a las necesidades de asistencia y promoción de las personas y familias en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
SITUACIÓN ACTUAL
Resolver el déficit habitacional en Salta requiere de por lo menos ochenta mil nuevas viviendas sin tener en consideración el incremento poblacional que se producirá en lo inmediato ni la formación de nuevas familias. Es una cifra enorme.
El problema afecta a todos los ciudadanos, pero esencialmente en los que menos tienen.
La realidad es que miles de familias alquilan o viven hacinadas en los cordones urbanos, pero más allá de las ciudades, también hay grupos campesinos y comunidades originarias que habitan en dramáticas condiciones.
Una gran franja de la población no puede acceder a las viviendas producto de los precios del mercado. La mayoría de la población está marginada de los créditos hipotecarios o programas como el Procrear.
El crecimiento demográfico y las crónicas crisis socio-económicas que han afectado a la Argentina generaron una creciente dependencia de la población respecto al financiamiento estatal para la resolución de sus necesidades habitacionales.
Esta situación, sumada a las limitaciones de recursos del Estado para enfrentar semejante demanda, se ha traducido espacialmente en un crecimiento urbano desarticulado, donde la obtención de suelo suburbano o rural, por su bajo costo, ha sido una premisa constante en la gestión habitacional pública.
Falta un adecuado ordenamiento territorial mediante la Planificación Urbana en muchos municipios del interior que favorezca el acceso al suelo y a la vivienda. Asimismo, se hace necesario una más justa distribución territorial de programas de vivienda, mediante el fortalecimiento de proyectos hacia el interior, que funcionen doblemente como política de vivienda y política de empleo.
Frente a esta situación nuestra política en materia de vivienda apunta a ampliar la oferta, a través de gestionar más recursos a nivel nacional y abaratar los costos por unidad habitacional y, por otro lado, en invertir en proyectos de mejora del hábitat.
Ayudar a mejorar la vivienda propia
Existen en la provincia personas que poseen terrenos pero cuyas viviendas son precarias. Para comenzar a revertir esta situación trabajaremos en:
La mejora y construcción de viviendas por autogestión, con asistencia técnica.
Promoción para el acceso de materiales de construcción a menor costo.
Puesta en marcha de diversos planes específicos para la mejora de viviendas precarias.
Mayor oferta de vivienda a disposición de las familias
Como primera medida mejoraremos el sistema de adjudicaciones teniendo en cuenta la antigüedad de inscripción de las familias y la situación socioeconómica de las mismas. También incorporaremos tecnología para que haya mayor transparencia en el sistema.
Desarrollaremos mecanismos financieros y de gestión para abaratar los costos por unidad habitacional que hoy existen.
Desarrollaremos Convenios Públicos–Privados donde el urbanizador es el inversionista privado aportando la contribución de las tierras e infraestructura de base y el Estado la construcción de viviendas. De esta manera un porcentaje de estas se transferirán al IPV para viviendas sociales y el resto ingresan al mercado privado con costos bajos, garantizando así un fácil y rápido acceso a la vivienda.
Invertiremos en viviendas de Propiedad Horizontal, que permiten que se abaraten los costos de construcción y son más funcionales para las familias. Esto también ayudará a la planificación urbana por el uso más eficiente del suelo que implica.
Resolveremos el problema de falta de consorcios en estas viviendas, a través de mecanismos que asegurarán el cuidado y mantenimiento de los espacios comunes.
Trabajaremos en el plan de viviendas sustentables, en las que utilizaremos nuevas tipologías con tecnologías que permitan una mayor accesibilidad a la vivienda con menores costos. Se hará un aprovechamiento de energías solares, eólicas, el uso de aguas pluviales y materiales de la zona que aseguren calidad constructiva, respeto al entorno natural y la identidad de cada pueblo y región.
