En Salta, según datos de la Secretaría de Adicciones de la Provincia, se incrementan año a año las consultas respecto a algún problema de consumo.
La situación es grave. Las razones que llevan a las personas a consumir son múltiples y cada vez es más crítica la situación en los más jóvenes.
El consumo se inicia a edades cada vez más tempranas. No se realiza un trabajo suficiente en materia de prevención y hay un deficitario acceso a la información sobre las herramientas y recursos para la atención por casos de consumo.
Faltan centros de rehabilitación según los diferentes niveles de necesidades.
¿Qué vamos a hacer?
Multiplicaremos las medidas de prevención y atención temprana
Vamos a fortalecer la promoción de la salud y prevención del consumo de drogas y alcohol mediante talleres dirigidos a diferentes grupos, haciendo énfasis en los adolescentes y en los jóvenes.
También se priorizará la capacitación permanente de los profesionales de la salud y de los educadores.
Se dictarán además talleres para padres y madres. Estarán coordinados por profesionales de la salud como psicólogos, médicos, trabajadores sociales y operadores terapéuticos. Estos se llevarán a cabo en instituciones de educación pública y privada, comunidades barriales y centros deportivos. Todo esto en red con las diferentes áreas de Educación, Deporte, Cultura y Desarrollo Social. Tendremos un abordaje interdisciplinar e integral.
Además, vamos a capacitar a líderes comunitarios para que también tengan las herramientas para prevenir y detectar de manera temprana casos de consumo y puedan orientar rápidamente a las familias para recibir la atención necesaria.
Crearemos un sistema público de información actualizada que permita orientar a las personas con consumo problemático o a sus familiares donde acudir según la situación emergente de la que se trate. Las personas tienen que saber dónde se atienden estas problemáticas.
Para dar un tratamiento adecuado a cada caso vamos a crear servicios de admisión y derivación en todas las regiones de la provincia, especialmente en las zonas críticas. La tarea de este servicio es la de realizar un diagnóstico interdisciplinario para la persona que consulta, orientándola al tratamiento más adecuado a su situación y la derivación que corresponda. Se lo hará también en articulación con otras instituciones.
Vamos a generar espacios de atención para rehabilitación teniendo en cuenta distintos niveles:
Nivel I: la persona es atendida por el servicio de consultorios externos, con tratamiento psicológico individual o grupal, psiquiátrico y/o de trabajo social, con la frecuencia que evalúen los profesionales. También podrá realizar otras interconsultas con equipos de salud como por ejemplo medicina clínica o terapia ocupacional, entre otras. Allí se analizarán diferentes variables como el patrón de consumo, midiendo grado de compulsión, situación familiar y sociolaboral, adherencia a otros tratamientos y la red personal de contención que tengan. Se evalúa, además, la conciencia de situación y de enfermedad, enfermedades orgánicas asociadas o no al consumo, entre otros criterios.
Nivel II: es para casos en los cuales una persona requiera una mayor contención y seguimiento. Puede mantener su condición de tratamiento ambulatorio a través de un Centro de Día, asistiendo a una modalidad de jornada completa o medio tiempo donde se realizarán, además de espacios terapéuticos, actividades productivas de interés, deportes, capacitaciones que les sean útiles para su desempeño en la sociedad.
Nivel III: tratamiento en internación con los objetivos de desintoxicación, intervención en crisis y etapa de estabilización. Se abordan situaciones de personas que atraviesan una descompensación psíquica aguda, que no pueden ser temporariamente asistidas de manera ambulatoria, en razón de que existe riesgo cierto e inminente para sí y/o para terceros o como última estrategia de tratamiento.
